sábado, 1 de junio de 2013

Un precipicio.

Hoy vuelvo a caer. Este capitulo de mi vida es una puta mierda, ya no tengo ni ganas de pensar en ti, pero no puedo evitar recordarte a cada paso que doy, cada latido de mi corazon es tuyo. Te pertenece. Hoy te vi, si. Te acercaste y dijiste un hola seco, sin sentimiento. De repente el de mi izquierda se volvio loco, parecia que iba a explotar. Un dolor invadio mi pecho y cerre los ojos, cuando los abri ya no estabas ahi de pie, te habias ido pero por un instante pude oler tu colonia, te senti cerca otra vez. Como tantos otros dias, tantas otras noches, juntos. Por un momento dejo de latir, un frio me entro de repente y entonces volvi, volvi a la vida real. A que todo ha cambiado. Fue basante incomodo la verdad. Echo de menos eso, esos abrazos, esos besos, tenia mil fuerzas para levantarme cada mañana pero te vas y claro, te las llevas. Por que tu eras mi fuerza, eras como mi vitamina, y sin ti obvio, no puedo vivir. O quizás si, pero es muy dificil. Tenerte tan cerca otra vez fue como ese instante en el que vas a morir y dicen que pasa toda tu vida por delante, pues igual. Y es que al fin y al cabo, te miro a lo ojos y se me para el mundo, son como un precipicio y no puedo evitar saltar. Y que quieres que te diga, se que la caida es mortal, pero saltaria mil veces mas con tal de que volvamos a ser una sola piel. Un solo corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario